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Archive for 27 junio 2017

Caso TOC. Mi angustiosa vivencia con el trastorno obsesivo compulsivo

My Story

Carmen padece un trastorno obsesivo compulsivo desde hace años. Actualmente está en tratamiento psicológico en nuestro Centro y ha querido compartir su vivencia con este trastorno. Desde aquí queremos darle las gracias y esperamos que dentro de poco pueda contar su historia de superación del TOC.

“Me llamo Carmen y tengo TOC. ¿Desde hace cuánto lo sé? Como unos tres años, aunque lo extraño es que no lo supiera ya…

En mis años de universidad la ansiedad y el miedo al suspenso eran una constante en mi vida, ¿y si suspendía?, ¿y si me echaban de la carrera?,  ¿y si?… ¿qué sería de mí?… Estuve con psicólogos, que no tuvieron mucho éxito y finalmente di con una psiquiatra que con tratamiento de Prozac consiguió que todo se estabilizara bastante.

Tanto tratamiento, como carrera, terminaron y mis miedos desaparecieron durante un tiempo. Estuve unos años “bien”, a veces tenía miedo a volverme loca ¿y si hacía daño a alguien? Y esos miedos en ocasiones iban acompañados de algunas compulsiones, pero eran miedos temporales, que venían y al poco se iban sin afectar a mi vida.

Pero llegó el día en que intenté quedarme embarazada y no lo conseguía, y como si hubiera sido una olla a presión, mis miedos se hicieron mucho más fuertes y yo mucho, mucho, más pequeña. Leer más…

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Trastornos psicológicos asociados a la fobia social

06/06/2017 1 comentario

Social phobia

Un alto porcentaje de pacientes diagnosticados de fobia social, suele presentar otro trastorno psicológico asociado. El término “cormobilidad” se utiliza para describir la coexistencia de una o más patologías o trastorno psicológico, además del trastorno primario. Veamos algunos ejemplos.

Fobia social y abuso de alcohol.

Frecuentemente nos encontramos con el caso del fóbico social que recurre al alcohol en un intento de superar la angustia social. La persona empieza a ingerir alcohol en reuniones sociales, con lo que, de esta manera, logra desinhibirse en un primer momento. En estos casos, el alcohol puede disminuir las conductas de evitación. Pero hay que tener en cuenta que el alcohol tiene un efecto bifásico. La persona se puede sentir mejor durante el primer par de horas después de beber, lo que facilita el volver a consumir, pero la disforia posterior hace que al final se sienta peor. Este malestar inducido por la bebida excesiva puede “alimentar” más la fobia social.

Recurrir al alcohol puede reducir tensiones ansiedad, pero solo temporalmente, teniendo la persona la necesidad de nuevas tomas, lo que puede ser la puerta de entrada a la dependencia. De aquí se deduce la necesidad del diagnóstico precoz de este trastorno.

Fobia social y depresión.

Debido al aislamiento social y a la incapacidad que produce este trastorno, en muchos casos lleva asociado un trastorno depresivo. De hecho, pacientes con fobia social cuando acuden por primera vez a la consulta y se les pregunta por el motivo por el que vienen, manifiestan estar deprimidos.

Es muy habitual que se presenten simultáneamente ambos trastornos. Una persona que presenta problemas para iniciar y mantener una interacción social y amistades, que cuando está con gente teme hacer el ridículo, ser criticado o “parecer tonto”, perder el control o sufrir un ataque de pánico, lo lógico es que acabe desarrollando un trastorno depresivo. Leer más…

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