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Archive for the ‘Casos Clínicos’ Category

Caso TOC. Mi angustiosa vivencia con el trastorno obsesivo compulsivo

My Story

Carmen padece un trastorno obsesivo compulsivo desde hace años. Actualmente está en tratamiento psicológico en nuestro Centro y ha querido compartir su vivencia con este trastorno. Desde aquí queremos darle las gracias y esperamos que dentro de poco pueda contar su historia de superación del TOC.

“Me llamo Carmen y tengo TOC. ¿Desde hace cuánto lo sé? Como unos tres años, aunque lo extraño es que no lo supiera ya…

En mis años de universidad la ansiedad y el miedo al suspenso eran una constante en mi vida, ¿y si suspendía?, ¿y si me echaban de la carrera?,  ¿y si?… ¿qué sería de mí?… Estuve con psicólogos, que no tuvieron mucho éxito y finalmente di con una psiquiatra que con tratamiento de Prozac consiguió que todo se estabilizara bastante.

Tanto tratamiento, como carrera, terminaron y mis miedos desaparecieron durante un tiempo. Estuve unos años “bien”, a veces tenía miedo a volverme loca ¿y si hacía daño a alguien? Y esos miedos en ocasiones iban acompañados de algunas compulsiones, pero eran miedos temporales, que venían y al poco se iban sin afectar a mi vida.

Pero llegó el día en que intenté quedarme embarazada y no lo conseguía, y como si hubiera sido una olla a presión, mis miedos se hicieron mucho más fuertes y yo mucho, mucho, más pequeña. Leer más…

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Distimia, cuando el desánimo se instala en la vida

12/01/2017 1 comentario

Stitched Panorama

La distimia se caracteriza por ser una forma de depresión crónica, menos grave que un trastorno depresivo mayor, pero más persistente. El principal síntoma es un estado de tristeza y desánimo continuos. Son característicos de este trastorno la desilusión, la apatía, el sentimiento de desesperanza, la poca capacidad para experimentar placer o felicidad y la baja autoestima. Los pacientes suelen describirse como deprimidos o desanimados “de toda la vida”.

Es importante no confundir un episodio de tristeza o abatimiento, que surge por circunstancias de la vida, con este trastorno. Para poder realizar un diagnóstico de distimia, el estado de ánimo crónicamente depresivo se ha tenido que manifestar durante al menos dos años seguidos y presentar al menos dos de los siguientes síntomas: pérdida o aumento de apetito, alteraciones del sueño, baja autoestima,  falta de energía, dificultades de concentración o de toma de decisiones y sentimientos de desesperanza.

Caso clínico real.

Marcos, abogado de 30 años, acude a consulta porque se siente con un estado de ánimo bajo, apático y porque “su vida se le hace muy cuesta arriba”. Pide ayuda presionado por su familia y por su novia, porque cada vez se está aislando más socialmente y muestra bastante desinterés por lo que le rodea. Tenía previsto casarse en seis meses pero su pareja ha decidido aplazar la boda, ya que no le nota nada ilusionado con el proyecto.

Cumple con todas sus obligaciones y actividades cotidianas. Nunca ha faltado a su trabajo, pero siente que por su dificultad para concentrarse, rinde poco. Va al gimnasio semanalmente y tiene vida social, pero cada vez le cuesta más y su tendencia es a  aislarse y a la inactividad los fines de semana. Leer más…

La pareja del paciente con trastorno obsesivo compulsivo

30/06/2016 2 comentarios

El TOC es un trastorno sumamente incapacitante que causa mucho malestar y angustia. Pero no solamente sufre quien lo padece, también lo hacen los familiares que conviven con la persona afectada.

Queremos dar las gracias a David por compartir su conmovedor testimonio, acerca de su experiencia como pareja de una paciente que está superando un trastorno obsesivo compulsivo.

  El laberinto invisible

Question Mark

 

Mi mujer tiene TOC. Ella vive en una realidad que a primera vista es muy similar a la nuestra: en su mundo encontrarás coches y edificios, gente yendo a trabajar y niños jugando. El sol ilumina el día, las nubes atraviesan el cielo y, en ocasiones, llueve.

Pero además: hay reglas.

La primera regla que me puso mi entonces novia, era que cuando la dejaba en casa de sus padres y yo volvía en coche a la de los míos tenía que llamarla al llegar para asegurarse de que no había tenido un accidente. Puede parecer una simple comprobación bienintencionada, pero no es así: en el mundo de mi mujer la gente muere a cientos cuando van de un pueblo al de al lado, los cadáveres se apilan por las noches en las cunetas, los pocos afortunados que sobreviven a un viaje en coche nunca dejan de oír los lamentos de los heridos en sus pesadillas.

Hay reglas más misteriosas, por ejemplo: no se puede dormir fuera de casa. No hay un peligro claro del que nos proteja esta regla. Más allá de los ladrillos hipotecados que nos acogen cada noche  abunda el oxígeno en el aire y los grifos proporcionan agua al abrirse y, sin embargo…

Junto con las reglas, hay peligros en todas partes y grandes desgracias están, con toda seguridad, a punto de ocurrir: sin duda alguna yo me cansaré de mi mujer en cualquier momento, le seré infiel y viviré el resto de mi vida como un moderno playboy.

En el mundo de mi mujer (en el de todas las personas con TOC), algo acecha; algo espera el momento perfecto, el menor descuido, para destrozar completamente tu vida. Mi mujer vive en el miedo. Leer más…

Caso clínico TOC. Sobre mí misma.

En muchas ocasiones, pacientes que están o han estado en tratamiento con nosotros, se ofrecen a colaborar de forma desinteresada para ayudar a otras personas que puedan estar pasando por una situación similar. A veces vienen a una terapia de grupo para aportar sus vivencias, otras veces acuden a alguna sesión individual y también lo hacen a través de nuestro Blog, compartiendo con todos sus experiencias.
Desde aquí queremos dar a todos las gracias y publicar el caso de Azucena, una paciente que con su esfuerzo está a punto de conseguir la libertad que supone dejar atrás un trastorno psicológico, como es el trastorno obsesivo compulsivo.

Sobre mí misma…

Si me paro a pensarlo detenidamente, creo que hace ya mucho tiempo que sé que hay algo en mí diferente, que no funciona como en los demás.
Sé que soy una persona bastante inteligente y muy perfeccionista… y también insegura. Y sobre estos tres pilares he sustentado mi personalidad. Vista desde fuera, soy valorada como una buena persona, muy trabajadora y bastante maniática con el orden, la limpieza… pero hay algo más. Algo que sólo muestro a las personas más próximas de mi entorno (alguna amiga y, principalmente, a mi pareja).
Y es que cuando la limpieza y el orden se llevan al extremo, cuando algunos pensamientos sobre enfermedades “venideras” te invaden y literalmente crees que las sufres o cuando un día, de repente, comienzas a plantearte si la persona con la que compartes tu vida ya no es merecedora de tu confianza porque encuentras “pruebas evidentísimas” de que te es infiel, sabes que algo anda mal dentro de ti. Leer más…

Caso clínico de TOC-perfeccionismo: historia de mi superación

10/10/2013 12 comentarios

Hola mi nombre es irrelevante para lo que quiero contar ya que, la idea es que quien se reconozca en este problema lo solucione cuanto antes porque merece la pena.

Bueno, yo fui siempre un chico muy aplicado y simpático, es decir, un buen estudiante y con buenas relaciones sociales. Desde pequeño pensaba mucho en las cosas, les daba muchas vueltas, pero es que “era muy responsable”. Sin embargo poco a poco cualquier cosa empezaba a ser un mundo. Incluso ahora recuerdo que también repetía ciertos comportamientos como solución a ciertos pensamientos, esto es, compulsiones. Con el  tiempo estas compulsiones sólo fueron de pensamiento. De momento sólo se trataba de que no me encontraba bien, algo pasaba que no me dejaba vivir normalmente.

Seguí estudiando y fue en la universidad donde empecé a notar que ese pensamiento obsesivo por las cosas me empezaba a influir también en el resultado del trabajo. Lógicamente me pasaba más tiempo pensando, que haciendo y eso se empezaba a notar en el rendimiento, además de mi malestar continuo. Sin embargo todavía me valía ampliando el tiempo que dedicaba a las cosas. Normalmente un pensamiento me venía a la cabeza y se convertía en un mundo. No había otra cosa y nada era tan importante. Los pensamientos eran muy variados, cambiaban. Las decisiones también me costaban mucho: todo tenía pros y contras… Las relaciones sociales también se vieron muy mermadas. Cada vez me relacionaba peor con las personas y me costaba mucho. Analizaba todo lo que decía y lo que podrían pensar los demás. Tenía cada vez la autoestima más baja. Bueno, se trata de, para mi, síntomas de lo mismo y cada vez los síntomas más profundos. Leer más…

La motivación personal de cara a la superación de un trastorno psicológico

04/04/2013 1 comentario

Tiny abstract people climbing ladders

 

Cuando existe un trastorno psicológico se requiere, a fin de superarlo, que la persona que lo padece quiera mejorarlo o eliminarlo para siempre. Esta afirmación puede parecer un contrasentido ya que nadie desea sufrir gratuitamente; sin embargo, no es así de sencillo ya que la superación requiere un esfuerzo, a veces muy intenso, de quién lo sufre. Y ahí viene el dilema. “¿Merecerá la pena todo el esfuerzo y la lucha que se ha de realizar para desterrar ese mal que está afectando de continuo a la persona?” La respuesta dependerá de la motivación que tenga.

¿Qué es lo que motiva a una persona a hacer algo?

Existen motivaciones internas no conocidas por las personas que las poseen. Estas son las motivaciones llamadas inconscientes. La motivación se puede entender como un conjunto de factores que determinan un comportamiento. En definitiva, es el ensayo mental preparatorio de una acción.

Los motivos no son siempre objetivos y por tanto no son comunes a todos; no tienen el mismo origen, ni la misma intensidad, no todos tenemos el mismo sistema de valores. Lo que uno valora en una escala numérica del cero al diez, con un nueve, hay otro que ese valor lo cuantifica con un uno o ni siquiera lo valora. Es por ello, por lo que cada persona tiene que encontrar su razón realmente motivadora que le conduzca a ponerse en marcha.

Caso clínico a modo de ejemplo. Leer más…

Caso clínico de Trastorno dismórfico corporal

13/11/2012 8 comentarios

Me gustaría contar aquí mi historia, que no deja de ser una historia de superación y de esperanza, con la confianza de que a alguien en la misma situación pueda serle útil. Mi nombre es Ana y he padecido un trastorno de dismorfofobia  el cual, actualmente, se considera un tipo de trastorno obsesivo-compulsivo. La dismorfofobia es, en pocas palabras, el miedo a ser feo. Esto se traduce en una obsesión por el aspecto físico que te lleva a sobredimensionar aquellos defectos físicos reales o imaginarios hasta que los percibes como monstruosos. Para decirlo de forma más clara: tanto te miras al espejo que cualquier granito te parece un elefante.

A pesar de ser una persona abierta y querida por mi pareja, familia y amigos y con éxito en los estudios, siempre he tenido la autoestima un poco baja. Al ser muy perfeccionista, me exijo mucho a mi misma y nunca estoy conforme con el resultado. Esto me llevó a buscar en mi misma una perfección física irreal que ni siquiera exijo en los demás. Leer más…

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